Cómo disfrutar una Navidad relajada: Consejos para manejar el estrés
Cuando pensamos en la Navidad, la mayoría de nosotros imaginamos tranquilidad, luces en el árbol, el aroma de galletas y tiempo con la familia. Sin embargo, la realidad a menudo es diferente: en Nochebuena solemos llegar cansados y con más ganas de descansar que de vivir unas fiestas relajadas.
Esa tranquilidad tan deseada no surge por sí sola. Si quieres tener más energía en Navidad y mejorar el ambiente en casa, vale la pena bajar el ritmo desde diciembre. Pequeños rituales diarios que solo ocupan unos minutos pueden marcar una gran diferencia.
Media hora sin pantallas por la noche: la base para un mejor descanso
Diciembre no es un mes normal. Te levantas de noche, llegas a casa de noche, y además están los cierres de fin de año, los regalos de última hora, limpiar y cocinar. No es de extrañar que el sueño se vea afectado.
Tal vez te cuesta dormir o te despiertas ya a las cuatro de la mañana con la cabeza llena de cosas por hacer. Y si en esos momentos agarras el móvil, desafortunadamente eso no ayuda mucho.
Por la noche —o cada vez que te quedas despierto en la madrugada— es importante que el cerebro se relaje. Sin embargo, las pantallas lo mantienen en modo de alerta. Por eso intenta en algunas noches a la semana:
- dejar el móvil media hora antes de dormir y en su lugar leer un libro,
- atenuar las luces,
- disfrutar de una ducha o una taza de té caliente,
- ventilar bien el dormitorio antes de acostarte.
Si te cuesta dormir desde hace tiempo, puede ayudar SleepMedicus: una combinación de 10 hierbas, L‑triptófano y magnesio, que juega un papel importante en la producción de melatonina. No es un “somnífero fuerte”, sino un apoyo suave para una noche más tranquila.
Regálate una pausa durante el día
Diciembre supone una carga para el sistema nervioso, y hasta los problemas pequeños pueden parecer más grandes de lo que realmente son. Una breve pausa a lo largo del día puede hacer más por ti que una larga sesión de meditación en algún momento de la Navidad.
Por ejemplo, pueden ser útiles:
- una breve rutina de estiramientos,
- algunas respiraciones profundas y conscientes,
- interrumpir conscientemente tu “sprint” de trabajo durante 5 minutos.
Si es posible, sal al exterior aunque sea por un momento. Solo 30 minutos de luz solar aumentan los niveles de serotonina (la hormona del buen humor), incluso cuando está nublado.
Como el estrés aumenta el consumo de magnesio, tiene sentido suplementar magnesio en invierno. Prueba nuestro Ultimate Magnesium Complex, que ofrece dos variantes: cápsulas diurnas para concentración y enfoque, y cápsulas nocturnas para apoyar la relajación.
Un breve masaje después de un día agotador: alivio para el cuerpo y la mente
El estrés acumulado a lo largo del día suele notarse en el cuerpo: la espalda, las rodillas o los hombros tensos te lo recuerdan. Cinco minutos de masaje por la noche pueden traer un alivio sorprendentemente grande.
Puedes utilizar Horse Balm (Pferdesalbe) —calentador o refrescante, según te resulte más cómodo. Además del alivio físico, este momento ofrece una pequeña pausa de atención plena que a muchas personas les falta antes de dormir.
Propósitos que realmente puedes cumplir
Después de Navidad, el cuerpo suele entrar en un “modo lento”. No es necesario un detox dramático: basta con volver poco a poco a un ritmo más saludable. De este modo evitas la sensación de que quieres dormir todo el día, y al mismo tiempo tu peso puede estabilizarse gradualmente.
Pero no te apresures a empezar. Muchas personas se proponen comenzar a correr, entrenar regularmente o hacer una dieta. Cuando se trata de un hábito completamente nuevo, se necesita tiempo para encontrar su lugar en la rutina diaria. Así que empieza despacio: en lugar de un trote, prueba primero una caminata más larga a buen ritmo, y en lugar de una dieta estricta, opta por comidas intermedias más conscientes y equilibradas.
¿Y qué tal si, en lugar de esperar hasta febrero para hacer una pausa del alcohol, mantienes enero sin alcohol? Tu hígado te lo agradecerá. Si quieres apoyarlo de manera aún más suave, DetoxMedicus con cardo mariano puede ser útil: una forma natural de ayudar al cuerpo a regenerarse después de un periodo de abundancia.
Una Navidad relajada depende sobre todo de cómo te sientas
Y cuando te sientes en la mesa descansado, realmente presente y de buen humor, eso puede ser el regalo más bonito que te hagas a ti mismo y a tu familia.